Quinto día SEFF 2018

Entre dos aguas (2018). 136 min. España. Dirección: Isaki Lacuesta. Fotografía: Diego Dussuel. Reparto: Israel Gómez Romero, Francisco José Gómez Romero, Rocío Rendón, Yolanda Carmona, Lorrein Galea, Manuel González del Tanago. Documental. Drama.

 

Fastuosa secuela de la ya de por sí magnífica película La leyenda del tiempo estrenada hace ya 12 años. En esta nueva película se siguen los designios de la pareja protagonistas, ya crecidos. Ambos personajes, hermanos, continúan la ardua tarea de encontrar la felicidad, y la tranquilidad, en la dificultosa Bahía de Cádiz. Un paisaje cálido y agradable; pero a su voz áspero y fronterizo.

Con un cine etiquetado de hiperrealista, que no quiere decir otra cosa que el intento por difuminar, una vez más, la línea entre el documental y la ficción. De buscar en la ficción algo de realidad y buscar en el documental los parámetros de la ficción. Película en su propósito redonda, ya que Lacuesta va encontrando todos esos elementos para crear una narrativa honesta y necesaria, a la vez que el terreno, a orillas del Mediterráneo y el Atlántico, le dispensa un encuentro estético entre el romanticismo, la belleza y la alegoría visual.

Si hay algún pero que ponerle, que más de ser un pero es una sensibilidad persona, es a la hora de afrontar los momentos más emotivos de la historia se puede intuir como la cámara del cineasta vasco espera forzando el momento para que aparezca la lágrima. Y esos instantes es cuando parece que puede explosionar levemente el relato; pero aún así las situaciones se salvan con corrección. Incluso, es capaz de salvar momentos más complicados, como cuando uno de ellos se introduce en una iglesia evangelista para encontrar reparo y esperanza.

Una de las anécdotas de la noche, en el momento de la presentación por sus creadores, fue la curiosa anécdota contada por uno de los productores de la película, al que le pedían los exhibidores, de Despeñaperros hacia arriba, que solo la proyectarían con subtítulos. Recordamos que el film que hoy nos ocupa está rodada enteramente en “castellano”; aunque nos atreveríamos a decir que en andaluz. En el SEFF se proyectó sin subtítulos y no hubo problema en seguir su historia, a pesar de que el método usado por la película para la obtención de la banda de audio era complejo.

No es tarde para plantearnos por qué desde las instituciones andaluzas no se toma ese asunto con más interés: la dificultad que tienen las regiones del norte para comprender nuestras hablas. Plantearnos si es el momento de legitimarlas bajo el paraguas de una lengua andaluza tan que abarque desde las expresiones más occidentales de  las costas de Huelva a las más orientales del campo de Almería. Debemos tomar partido, o dejamos al resto del Estado seguir pensando que nuestros paisanos son una especie de analfabetos de acentos fuertes o bien, prestigiar nuestras hablas sistemáticamente. El futuro dirá.

 

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